| ARTÍCULOS - La santísima trinidad y más: Contracciones de terceras por contrato: Cómo localizar a una posible madre sustituta |
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La santísima trinidad y más: Contracciones de terceras por contrato: Cómo localizar a una posible madre sustituta Por Steven H. Snyder En este boletín, tenía la intención de ocuparme de las características que deberían tener las partes de un acuerdo de reproducción asistida por terceros (el acuerdo de alquiler de vientre) y del tipo de representación que debe tener cada una de las partes. Mientras pensaba en estos temas, me di cuenta de que el primer problema que surge respecto de la selección de las partes de un acuerdo de esta naturaleza radica, en realidad, en la búsqueda de las partes necesarias para el proceso. No resulta difícil "encontrar" parejas que quieran tener hijos, ya que suelen ser estas parejas las que buscan este tipo de ayuda. No obstante, resulta más difícil encontrar una madre sustituta adecuada y confiable que ayude a estas parejas. Por lo tanto, este artículo se ocupa del problema que plantea la búsqueda de una posible madre sustituta. Una vez que la pareja toma la decisión de recurrir a la reproducción asistida por terceros, tienen tres opciones para buscar una madre sustituta que quiera participar. La primera es pedirle a una familiar, amiga o compañera de trabajo que conozca su situación y se ofrezca a ayudarlos a gestar un hijo. La segunda es navegar por distintos sitios de Internet para buscar una madre sustituta que se esté ofreciendo por su cuenta. La tercera y última opción consiste en ponerse en contacto con una agencia de alquiler de vientres para que proponga una madre sustituta entre las que ya tenga identificadas y preevaluadas. Cada una de estas opciones tiene ventajas y desventajas. Pedir este tipo de ayuda a una familiar, amiga o compañera de trabajo tiene la ventaja de que el proceso se lleva a cabo con una persona con la que los padres ya tienen una buena relación y, supuestamente, se sienten cómodos, además de confiar en ella. Estas ventajas probablemente reduzcan al mínimo o eliminen los miedos que sienten los padres de que la sustituta se arrepienta y quiera quedarse con el bebé. Esta relación ya establecida también aumenta la probabilidad de seguir en contacto con la sustituta después del nacimiento, en los casos en que se utilizaron sus óvulos, a fin de estar al tanto de los problemas de salud que puedan surgirle a la sustituta, ya que también pueden influir en el niño. También es el caso en que es muy probable que los padres tengan que pagar una tarifa mínima o no tengan que pagar nada. Sin embargo, para que sea una familiar, amiga o compañera de trabajo la que haga de voluntaria, es fundamental que esa persona conozca la situación de los padres y sepa que quieren alquilar un vientre. No todas las parejas que tienen problemas para concebir hablan acerca de sus problemas abiertamente, ni siquiera con los familiares. Aun cuando la pareja comente abiertamente su problema para generar el interés de alguna voluntaria, puede suceder que no encuentre ninguna. Si la encuentra, puede suceder que la amiga o familiar que se ofrezca a ayudar no tenga la aptitud médica, psicológica o emocional que es necesaria para participar en un programa de reproducción asistida por terceros. Para determinar su aptitud, deberá someterse a muchos estudios y, si no es apta, puede retrasarse innecesariamente el proceso mientras la pareja busca otra candidata. Aun cuando la voluntaria sea apta según los estudios preliminares, siempre se corre el riesgo de que (1) el proceso de alquiler del vientre tenga una influencia negativa sobre la relación preexistente entre las partes, o (2) la relación preexistente complique innecesariamente el proceso de alquiler del vientre. Si bien hay muchos finales felices en los que participaron hermanas que llevaron adelante el embarazo de hermanas o hermanos, algunos padres se arrepintieron de haber utilizado a una hermana para gestar a su hijo porque surgieron diversos problemas emocionales entre los hermanos después de concretado el embarazo. Además, utilizar a una persona que ya forma parte de la vida social de los padres complica el tema del contacto con el niño una vez nacido y de revelarle al niño la identidad de la madre sustituta, sobre todo en el caso de los padres que quieren reducir ese contacto al mínimo. Por ultimo, para que el proceso ande sobre ruedas, es preciso atender muchos detalles administrativos, y una de las partes tendrá que hacerse cargo de estas responsabilidades administrativas, a menos que contraten a un abogado o a otra entidad para hacerlo. Aquellos padres que no tengan la suerte de tener una familiar o amiga que se ofrezca a gestar a su hijo deberán buscar una madre sustituta en algún otro lugar. La Internet es una maravillosa herramienta de marketing, y también es útil para buscar posibles madres sustitutas. Buscar entre las madres sustitutas que se ofrecen por su cuenta en la Internet tiene la ventaja de que aumenta significativamente el número de posibles candidatas que puede considerar la pareja. Así, resulta más fácil elegir una madre sustituta que comparta algunas características físicas con alguno de los dos integrantes de la pareja si eso es importante para ellos. También este tipo de búsqueda les permite elegir una madre sustituta que no tiene ninguna relación anterior ni presente con su familia, por lo que el proceso se torna más "anónimo", si así lo prefieren los padres. Además, la Internet borra los límites geográficos, lo cual es especialmente importante para las parejas que viven en estados en los que el alquiler de vientres está limitado o prohibido. Por lo tanto, estas parejas pueden buscar una madre sustituta en un estado que permita la reproducción asistida por terceros. (Es importante recordar que son las leyes del estado en el cual vive la madre sustituta las que generalmente regulan el resultado del proceso, no las leyes del estado en el que viven los padres.) Además, este tipo de búsqueda permite a la pareja encontrar una madre sustituta sin tener que pagar la tarifa adicional que cobran las agencias por hacer esa búsqueda (como se explica más adelante). Pero estas ventajas vienen acompañadas de algunas desventajas. Las madres sustitutas que se ofrecen en la Internet generalmente están en contacto con otras madres sustitutas mediante distintas salas de chat. Conocen la "tarifa del mercado" que deben cobrar por sus servicios y es habitual que cobren tarifas altas (en la actualidad, alrededor de U$S 25.000,00). Por lo general, estas mujeres ofrecen sus servicios por motivos económicos más que altruistas, y esta motivación hace que el proceso se asemeje más a una transacción comercial que a la formación cálida y cooperativa de una familia. Más aún, como no es habitual estas madres sustitutas se hayan hecho estudios para determinar si son aptas para participar de un programa de reproducción asistida por terceros, también está la posibilidad de que no sean aptas y de que retrasen el proceso. Si no se las somete a estudios exhaustivos, estas candidatas son las que más probablemente "se arrepientan", aunque más no sea para conseguir una mayor retribución. Si bien los padres pueden querer cortar todo contacto con la madre sustituta después del parto, es probable que quieran seguir recibiendo información sobre su estado de salud. Esta información puede ser difícil de conseguir si la madre sustituta actúa por su cuenta, ya que puede resultar dificultoso, si no imposible, ubicarla varios años después del parto si llega a ser necesario saber de sus antecedentes médicos. Por último, si la madre sustituta vive en otro estado, puede resultar difícil mantener la comunicación entre las partes, programar los procedimientos médicos e implementar los arreglos económicos entre las partes. Estos problemas administrativos recaen o en los padres o en la madre sustituta durante el embarazo (período durante el cual todos preferirían concentrarse en el milagro del nacimiento en lugar de tener que ocuparse de los detalles comerciales del proceso.) Si los padres no tienen ninguna familiar o amiga que quiera ser madre sustituta, también pueden pedirle a una agencia respetable que les busque una. Este procedimiento tiene las mismas ventajas que buscar una madre sustituta en la Internet pero carece de las desventajas. Por medio de una agencia, es mayor el número de candidatas y desaparecen los límites geográficos, pero sigue quedando a su discreción elegir a una sustituta que cumpla con los criterios que ellos quieran. Sin embargo, las agencias respetables habitualmente tienen a disposición gran cantidad de sustitutas disponibles ya evaluadas de las cuales los padres pueden elegir, por lo que no surgen retrasos imprevistos. Estas candidatas disponibles pasan por un proceso de selección en el cual se trata de encontrar un equilibrio razonable entre lo que quieren cobrar por sus servicios y su deseo de dar el regalo de sus servicios para ayudar a la pareja a formar una familia. Como consecuencia, suelen pedir una tarifa más razonable y es mucho menos probable que se arrepientan. Además, una vez que se elige una madre sustituta, la agencia generalmente negocia los términos del acuerdo de alquiler del vientre y lo redacta en nombre de los padres. Más aún, las agencias se ocupan de todos los detalles administrativos del proceso, incluso de mantener la comunicación entre las partes, de los viajes y el alojamiento y, si es necesario, de los procedimientos médicos, los acuerdos económicos y los procedimientos legales posteriores al nacimiento. Las agencias también se mantienen en contacto con la madre sustituta después del parto a fin de verificar y facilitar el intercambio constante de la información necesaria acerca de su estado de salud, si así lo desean los padres. La agencia actúa como "amortiguador" entre los padres y la madre sustituta para mantener la privacidad después del parto si los padres lo quieren así. El problema que surge cuando se busca una agencia es elegir una que sea respetable. Para ello, antes de elegir una agencia, los padres deben investigar mucho y consultar acerca de su trabajo. Como sucede en todas las profesiones, hay buenas y malas, y hay que evitar comprometerse con las malas. Otra desventaja de contratar a una agencia es que hay que pagarle una tarifa extra, que en la actualidad oscila entre U$S 16.000 y U$S 20.000. Desde luego, esta cifra aumenta la carga económica de los padres que quieren tener un hijo. Las circunstancias y la perspectiva de cada pareja determinan que esté justificado para ellos pagar la tarifa que cobra una agencia. EN EL PRÓXIMO NÚMERO: Características y representación de las partes. (El objetivo de este artículo no es brindar asesoramiento legal y no se lo debe considerar de ese modo. Cada familia y cada acuerdo son únicos, de modo que las partes deben contratar a un abogado competente para que las asesore específicamente en su caso particular.) El señor Snyder es abogado experimentado en derecho de reproducción asistida y alquiler de vientres. Si tiene alguna consulta o quisiera que desarrollara algún tema en particular en el futuro, puede comunicarse con él a: Steven H. Snyder, Esq. Snyder Law Firm 14788 - 77th Place North Maple Grove, Minnesota 55311 763.420.6700 This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it Copyright © 2004 de Law Office Steven H. Snyder. Todos los derechos |







